Los cálculos secundarios independientes de la dosis son un método de verificación consolidado y muy eficaz que complementa el control de calidad específico para cada paciente basado en mediciones. Ayudan a optimizar los flujos de trabajo del control de calidad de los pacientes y desempeñan un papel crucial a la hora de identificar errores que pueden pasar desapercibidos en las comprobaciones primarias durante la planificación del tratamiento.
En nuestra reciente entrevista, la Dra. Aurora Vicedo González, física médica del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, habla de las ventajas de utilizar un sistema de cálculo de dosis 3D basado en Monte Carlo tanto para técnicas de tratamiento estándar como avanzadas. También comparte sus opiniones sobre los factores clave a tener en cuenta a la hora de seleccionar un software de verificación secundaria de dosis.
¿Por qué optar por un sistema de cálculo de dosis secundarias en su centro?
Hubo múltiples razones por las que decidimos implementar un sistema secundario de cálculo de dosis en nuestro flujo de trabajo de control de calidad específico para cada paciente.
En primer lugar, un sistema secundario de cálculo de dosis es fundamental para detectar posibles errores que puedan haberse pasado por alto durante las comprobaciones iniciales al poner en marcha un nuevo sistema de planificación de tratamientos (TPS) o una nueva versión del TPS. Es imprescindible que el sistema secundario de cálculo de dosis se base en datos de haz de referencia o en mediciones totalmente independientes para garantizar su precisión.
Además, un sistema de cálculo redundante nos permite mejorar la precisión del cálculo de la dosis mediante la evaluación continua de los datos y las discrepancias sistemáticas entre los dos sistemas. Esto conduce a mejoras continuas en la calidad del tratamiento.
Un software de cálculo de dosis secundario también ayuda a identificar errores o discrepancias específicos durante el proceso de planificación del paciente, como contornos sobrescritos erróneamente, el uso de algoritmos de cálculo inadecuados o imprecisiones en el cálculo de materiales heterogéneos.
Aunque realizamos mediciones en maniquís de VMAT/IMRT como parte de nuestro control de calidad específico para cada paciente, somos plenamente conscientes de que este método no tiene en cuenta la geometría ni las heterogeneidades del paciente. La integración de un sistema secundario de verificación de dosis en 3D, junto con las mediciones experimentales, nos ayuda a subsanar esta carencia. Al calcular la dosis en el mismo paciente que el TPS principal, el sistema independiente de cálculo de dosis nos permite detectar errores sistemáticos derivados de cálculos de dosis inexactos del TPS en regiones heterogéneas.
Numerosas publicaciones, como el informe TG-219 de la AAPM, recomiendan el uso de sistemas secundarios. Además, el cumplimiento de la legislación española exige disponer de un sistema redundante en las clínicas.
En resumen, la implementación de un sistema secundario de cálculo de dosis nos permite detectar y prevenir errores, mejorar la calidad del tratamiento y cumplir con los requisitos institucionales.
¿Cuáles son las ventajas de incorporar los recálculos de dosis por el método de Monte Carlo en su programa de control de calidad de pacientes?
En el pasado, la verificación dosimétrica consistía en comprobar los cálculos de dosis en un único punto dentro de un maniquí de agua. Sin embargo, con la aparición de tratamientos complejos, no uniformes y altamente modulados, como la VMAT, la IMRT y los tratamientos estereotácticos con múltiples metástasis, ya no basta con basarse únicamente en cálculos de un solo punto. A medida que los cálculos de los tratamientos se vuelven más precisos y complejos, existe una necesidad creciente de métodos más sofisticados para validar la precisión de dichos cálculos. Los cálculos volumétricos que tienen en cuenta la geometría y las heterogeneidades del paciente son ahora esenciales.
La precisión de los cálculos de dosis depende del algoritmo utilizado. Aunque la mayoría de los sistemas de planificación de tratamientos calculan la dosis en agua, los estudios clínicos recomiendan utilizar algoritmos de cálculo de dosis en medio en entornos clínicos para obtener una mayor precisión. Comparar los resultados del TPS con los cálculos de Monte Carlo resulta beneficioso, ya que estos últimos simulan con precisión el transporte de la radiación a través del paciente y sus heterogeneidades, lo que nos permite comparar nuestro tratamiento con lo que se considera la «verdad fundamental». Esta comparación no solo nos ayuda a identificar errores de cálculo, sino que también pone de relieve las limitaciones del TPS, especialmente en tratamientos que involucran pulmones, huesos o materiales de alta densidad.
Un sistema de verificación secundaria basado en Monte Carlo resulta especialmente valioso para los tratamientos pulmonares con SBRT, en los que los campos pequeños y los tejidos de baja densidad pueden plantear dificultades para el cálculo de la dosis.
¿Qué factores deben tener en cuenta los usuarios clínicos a la hora de elegir un programa informático independiente para el cálculo de dosis?
A la hora de seleccionar un sistema independiente de cálculo de dosis, los usuarios clínicos deben tener en cuenta diversos factores. Dado que el sistema se utiliza con frecuencia a lo largo del día, es fundamental que se integre a la perfección en las operaciones diarias sin alterar el flujo de trabajo de su departamento. El software debe ser fácil de usar, permitir un uso eficiente del tiempo y, a ser posible, estar totalmente automatizado. Además, debe ser fácilmente accesible para cualquier usuario (por ejemplo, a través de un servidor o de la web), con informes personalizables y completos que muestren la información clave.
La independencia de los datos del TPS es crucial, por lo que el software debe utilizar datos de Golden Beam u otras mediciones independientes del TPS.
El algoritmo implementado en el software es igualmente importante, así como una verificación 3D exhaustiva que incluya la geometría del paciente, las heterogeneidades y la dosis al medio, lo que permite a los usuarios identificar errores o discrepancias en planes de tratamiento complejos. Herramientas como la comparación del histograma de dosis-volumen y el análisis del índice gamma ayudan a los físicos médicos a localizar el origen de las discrepancias.